viernes, 31 de octubre de 2025

Parábola de la Red: Atrapados para el Señor

 


Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

Mateo 13:47-48

Esta parábola es similar a la  del trigo y la cizaña, en dónde ambas plantas se dejan crecer juntas, Pero en el momento de la cosecha, son separadas; el trigo va al granero; la cizaña al fuego. 

Qué podemos destacar en esta parábola?  Que el Reino ha venido al mundo sin hacer una separación,  de buenos y malos como esperaba el pueblo judío, sino que el Reino actuaría en una sociedad mixta, de buenos y malos. La separación será escatológica; esto es, a futuro, en el final de los tiempos.

Otro elemento a destacar es el tipo de seguidores del Reino, pues este atrajo a publicanos y pecadores, en vez de atraer a los que se consideraban justos, como creyeron los israelitas.

La expectativa que tenía Israel es que vendría un Mesías a manera de un líder político y militar  que  destruiría inmediatamente a las naciones impías con la palabra de su boca (...),  condenaría a los pecadores y reuniría a su pueblo santo al que guiaría en justicia. Nada de esto se dió. La misericordia del Mesías fue más allá. Llegó de manera humilde, no destruyó a nadie y no llamó a justos, sino a pecadores, en vista de que la invitación fue rechazada por los verdaderos invitados, los hijos del Reino -Israel- que hasta la fecha de hoy, están fuera.

El propósito de Jesús, fue dar una oportunidad también a los malos, para ampliar, a largo plazo, una comunidad santa que reinará con Él en el siglo venidero.

El Reino de Dios, entonces, captura peces buenos y malos, esperando la transformación de los malos y el perfeccionamiento de los buenos, a través de la obra del Espíritu Santo en sus vidas.

Definitivamente, la misericordia de Dios es para siempre, y su gracia un favor inmerecido.   En cuál de los dos grupos estoy hoy?

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miércoles, 8 de octubre de 2025

Parábola del tesoro escondido Vs. Parábola de la piedra preciosa -Entre el hallazgo y la búsqueda-


He aquí de nuevo una particularidad del Reino de Dios, basada en Mateo 13: 44-46

"Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo".

"También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró".

Una de las dos parábolas hoy mencionadas,  pudiera identificarnos, toda vez que plantean dos situaciones:

1. Nos podemos topar con el Reino de Dios porque es un propósito divino, el atraernos con lazos de amor y misericordia. Nunca de manera accidental, porque en el Señor nada sucede por casualidad o suerte. En este caso podríamos decir que sin nuestro propio esfuerzo, encontramos el Reino, porque Dios mismo se nos manifiesta amorosamente. Este es el caso del tesoro escondido.

2. Nos podemos topar con el Reino de Dios, porque en  circunstancias de desesperación, angustia o vacío existencial, tomamos la iniciativa de encontrar aquello que dé un verdadero sentido a nuestra existencia. Este otro es el caso de la parábola de la perla preciosa que un mercader encuentra cuando la busca minuciosamente.

Ahora bien, ante el valor inestimable de ambos elementos y su apreciación objetiva por parte de los dos personajes, ninguno de los dos, dudan en adquirirlos, cueste lo que cueste, así tengan que vender el resto de sus bienes, porque consideran que eso que tienen que entregar, es un precio muy pequeño,  a cambio de conseguir el Reino y militar en él, a través de su participación y posterior beneficio.

En estas dos parábolas, al igual que en las anteriores, subyase también, la llegada del Reino de una manera misteriosa, porque a diferencia del reino opulento esperado por los dirigentes judíos, con grandes beneficios para ellos, en este caso,  para entrar al Reino, se precisa, muchas veces,  dejar bienes, familia y otras glorias del mundo, así como también, cualquier valor superficial, con el fin de seguir al Mesías, sin manifestaciones externas ni gloria visible, y peor aún, para los judíos, relacionándose con "pecadores y publicanos", con el fin de extenderles a estos, la invitación para entrar al Reino y disfrutar de sus glorias. Idea inadmisible por gran parte del pueblo de Israel.

Nuestro Padre Celestial nos ayude a reconocer el valor ilimitado de su Reino, a estar dispuestos a "vender o dejar" lo que  nos represente superficialidad en este mundo, y a contribuir en la extensión del evangelio, manteniéndo nuestra alma en crecimiento  y santidad hasta la próxima venida del Mesías.


Bendecido día.   amc.

Si te fue de bendición esta enseñanza, por favor deja tu comentario al respecto.

lunes, 15 de septiembre de 2025

El poder oculto de la levadura


Como ya vimos, Jesús nos explicó las características del Reino de Dios con diferentes parábolas. 

En la exposición pasada hablamos sobre el parecido del Reino de Dios,  con la siembra de una semilla de mostaza. En esta ocasión, la comparación del reino es con la levadura. Aunque muy parecidas, el énfasis es diferente. Veremos por qué:

Mateo 13:33

"Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado." 

Explicación:

Una pequeña y quizás desapercibida porción de levadura, se suele introducir en una significativa cantidad de harina. En el transcurso de un tiempo y a través de un proceso lento, inadvertido, pero persistente, la levadura penetra toda la masa, cambiando su textura, hasta hacerla crecer y estar en su punto de tratamiento.

El contraste entre la irrelevante o diminuta cantidad de levadura, y la  cantidad de harina que se fermenta, resulta en un cambio en el total de la masa.

Mientras que en la parábola de la semilla de mostaza, la semilla que se siembra, germina, crece lentamente y llega a convertirse en un gran árbol, a pesar de su pequeñez, en la de la levadura, no se hace énfasis en el tamaño que toma la masa, sino en cómo se va expandiendo y transformando poco a poco  toda la masa, hasta quedar lista para sus propósitos.

En la parábola de la levadura, entonces, no se resalta el tamaño del Reino, cómo en la de la semilla de mostaza, sino cómo es impactado el mundo con el reino, esto es, poco a poco, hasta llegar el evangelio a los confines de la tierra.

Ahora bien, el crecimiento de un árbol, es más que todo, vertical. En nuestro caso con la parábola de la semilla de mostaza, simboliza el crecimiento de la relación de la humanidad con Dios. Para el caso de la levadura, la acción de esta es más expansiva, va más hacia lo horizontal, y tiene que ver con, cómo impactamos los discípulos de Cristo, al resto de la humanidad.

Estás últimas ideas se plantean para indicar cómo el Reino de Dios, conquista al mundo con una penetración gradual y una transformación interna, de manera que lo que se trata de destacar es la victoria final del Reino, cuando llegue el nuevo orden que establecerá el Creador a través de su hijo, además de la manera oculta actual de ese reino, y cómo ha entrado al mundo y  permanecerá en el.

En resumen, y de manera extraordinaria, Jesús y su pequeño grupo de doce discípulos, que representan la levadura que se introdujo en la harina o en la masa  que simboliza al mundo, tienen que ver con el gran reino de Dios y su futuro glorioso. Algo increíble hasta el día de hoy,  para la mayoría de los israelitas.

¿De qué manera estamos "leudando" nuestro entorno con los valores del reino?


Bendecido día.   

amc.                   

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lunes, 1 de septiembre de 2025

El Reino de Dios y la semilla de mostaza

 

Basado en  Mateo 13: 31-32 y paralelos

Como ya dijimos, el Reino de Dios está en siembra en los actuales momentos. 

En los versículos referenciados, Jesús lo compara como una semilla de mostaza, que aunque pequeña, insignificante y desapercibida  por muchos, un día brotará de ella  una planta que se irá fortaleciendo y creciendo, hasta llegar a constituirse en un gran árbol, en el que se cobijarán los redimidos de Jehová.

Como vemos, el énfasis o núcleo de la parábola, es el contraste entre un diminuto e insignificante inicio, y un apoteósico final del Reino de Dios. Un proceso no esperado por Israel.

Hasta el día de hoy, la mayoría de los israelitas, esperan, de entrada, un frondoso árbol, bajo el cual se cobijen las naciones, con grandes privilegios para la de ellos. Aún esperan un gobierno inmediato y soberano de Dios, con castigo "fast track" para los impíos. Sin oportunidades.

Rechazaron la relación del Reino glorioso venidero, con un pequeño e insignificante grupo de discípulos de Jesús. Y aún todavía, de un Jesús acogido por publicanos y pecadores. Vieron al verdadero Mesías, más bien, como un soñador iluso, que como portador del Reino de Dios.

Afortunadamente, nosotros, los que sin ver hemos creído,  hemos sido privilegiados con el don del Reino y el don Mesiánico. Nosotros los gentiles, fuimos invitados por Jesús a beneficiarnos de la gracia rechazada por Israel.

Hoy pertenecemos, ya no a un insignificante grupo de discípulos de Jesús, sino a una muchedumbre, que seguirá creciendo hasta finalizar el presente siglo, para recibir de nuestro Mesías, la gloria del siglo venidero.

Sigamos sembrando con gozo y esmero, que la cosecha está por recogerse. De qué manera estás trabajando en esta siembra?     

Bendecido día.            

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viernes, 22 de agosto de 2025

El reino oculto se manifestará

Basado en  Mateo 13: 24-30, 36-43. Parábola del Trigo y la Cizaña.

El Reino de Dios llegó al mundo a través de Cristo. Aunque está oculto en el mundo, se manifestará en forma gloriosa en el futuro, cuando se separe el trigo de la cizaña. El trigo irá al granero; la cizaña al fuego.

El Reino de Dios llegó para crear hijos del Reino que disfruten desde ya sus bendiciones sin afectar el juicio futuro. Actúa mansa y secretamente entre las personas. No se impone a nadie.

El Reino entró al mundo sin necesidad de que la sociedad sufriera perturbaciones, simplemente los hijos del Reino han  recibido la soberanía de Dios y han entrado en sus bendiciones.

El acercamiento del Reino no tuvo el propósito de acabar de manera inmediata con el mal. Su propósito ha sido sembrar sus semillas  poco a poco bajo la voluntad del que lo anhele. Esa es su acción actual, la siembra.

En resumen, el Reino entró dando una oportunidad de arrepentimiento, conversión y transformación espiritual con un límite en el tiempo, y una retribución definida para los que lo acepten y para los que lo rechacen. En cuál faccion estás tú? 

Bendecido día.                           

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El Dios que invita

Juan 14:6 "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."

Dios  se manifestó como el Dios que  busca principalmente en la misión mesiánica, acercando el reino a través de Cristo. Visitó a su pueblo en Jesús, buscó al pecador en Jesús, y llevó a través de Jesús a los perdidos a la bendición de su reino.

El Dios del reino de los cielos, había llamado a Israel al arrepentimiento de sus pecados, confrontándolo a través de los profetas, a los que no atendieron y de los cuales muchos fueron aniquilados.

El Dios del reino bajó entonces a la tierra en Cristo, a buscar a los que no escucharon su advertencia. Pasó del Dios que advierte, al Dios que busca ante la indiferencia del hombre.

El Dios del reino al bajar y buscar a los que no escucharon su advertencia, les invitó a volverse a él a través de la bendición mesiánica que es un don del reino. Juan llamó a dejar el pecado porque se acercaba el juicio; Jesús invitó a entrar en la bendición mesiánica. Sin embargo, la mayoría de los judíos siguieron pensando que el pecado depende del pecador, porque nunca pensaron en un mediador.

Mientras Juan el bautista llamó al arrepentimiento porque se acercaba un juicio, Jesús llamó a la aceptación de la bendición mesiánica para entrar a la eternidad. ¿Has aceptado esa invitación?

Bendecido Día.

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¿Cómo eludir el juicio venidero?

 "Su aventador está en su mano, y limpiará su era, y recogerá el trigo en su granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará." Lucas 3:17 R.V.


En la vida espiritual no basta con arrepentirse, es necesario convertirse.

En el arrepentimiento solo hay pesar por el pecado; en la conversión hay un cambio   de mente. Se da una vuelta total hacia Dios. Volver a la obediencia a la voluntad expresa de Dios. Es nuestra respuesta a la gracia de Dios. Solo el que se arrepiente y se convierte, eludirá el juicio venidero. Arrepentimiento genuino y fé. La verdadera conversión se manifiesta en rendición, santidad y actividad.

Una vez arrepentidos y convertidos,  el Espíritu Santo, a través de una obra sobrenatural, da el nuevo nacimiento.

El nuevo nacimiento es la transformación de nuestra naturaleza espiritual, lo cual resulta en vida eterna y una nueva perspectiva. 

Cuando las preocupaciones de la vida se convierten en el objetivo principal de nuestro interés, nos olvidamos del reino de Dios y es entonces cuando retornamos al pecado, al retornar al pecado enfrentaremos el juicio de Dios.

Solo los que se arrepienten, se convierten y tienen un nuevo nacimiento, eludirán el juicio divino.

Bendecido día.

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