lunes, 1 de septiembre de 2025

El Reino de Dios y la semilla de mostaza

 

Basado en  Mateo 13: 31-32 y paralelos

Como ya dijimos, el Reino de Dios está en siembra en los actuales momentos. 

En los versículos referenciados, Jesús lo compara como una semilla de mostaza, que aunque pequeña, insignificante y desapercibida  por muchos, un día brotará de ella  una planta que se irá fortaleciendo y creciendo, hasta llegar a constituirse en un gran árbol, en el que se cobijarán los redimidos de Jehová.

Como vemos, el énfasis o núcleo de la parábola, es el contraste entre un diminuto e insignificante inicio, y un apoteósico final del Reino de Dios. Un proceso no esperado por Israel.

Hasta el día de hoy, la mayoría de los israelitas, esperan, de entrada, un frondoso árbol, bajo el cual se cobijen las naciones, con grandes privilegios para la de ellos. Aún esperan un gobierno inmediato y soberano de Dios, con castigo "fast track" para los impíos. Sin oportunidades.

Rechazaron la relación del Reino glorioso venidero, con un pequeño e insignificante grupo de discípulos de Jesús. Y aún todavía, de un Jesús acogido por publicanos y pecadores. Vieron al verdadero Mesías, más bien, como un soñador iluso, que como portador del Reino de Dios.

Afortunadamente, nosotros, los que sin ver hemos creído,  hemos sido privilegiados con el don del Reino y el don Mesiánico. Nosotros los gentiles, fuimos invitados por Jesús a beneficiarnos de la gracia rechazada por Israel.

Hoy pertenecemos, ya no a un insignificante grupo de discípulos de Jesús, sino a una muchedumbre, que seguirá creciendo hasta finalizar el presente siglo, para recibir de nuestro Mesías, la gloria del siglo venidero.

Sigamos sembrando con gozo y esmero, que la cosecha está por recogerse. De qué manera estás trabajando en esta siembra?     

Bendecido día.            

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